Oct 7, 2017

The Cult: La Majestuosidad del Rock

Equipo Fotografía

Alcanzaron el olimpo con un estilo único e irrepetible. Nunca se llenaron de autógrafos, gloria ni de interminables giras. No gozaron de grandes portadas ni de lujosas limusinas. Basaron su éxito en el trabajo, junto al apego a un concepto y filosofía sónica que hoy los eleva como baluartes de su generación.

Eso es The Cult: la vieja cinta con olor a mochila que se paseó una y mil veces en tiempos de escolaridad. Jodidos matizados con “Love “, “Sonic Temple” y “Electricity”. Fogosos materiales de artificio. Los mismos que valían mil veces más que una vulgar revista porno. Yo opté por el rock, vi la muerte de muchos.

Como era de suponer, Ian Astbury, se apoderó del escenario en medio de la sensacional obertura junto a “Wild Flower” y “Rain”. Patada al mentón, recordando ese sonido ochentero que los acercó al Hard Rock, asociado a texturas psicodélicas que más tarde llevarían a carismático vocalista a ser parte de una gira junto a The Doors. A recordar: lo trajo a Chile en octubre de 2004, en inolvidable presentación.

Con un dominio escénico digo de una megabanda, The Cult, sacó el ramillete de canciones que todos esperaban: “Lil’ Devil”, “Place Dog, Rise, “Nirvana”, “Phoenix”, “Sweet Soul Sister, She Sells Sanctuary”, “Fire Woman”, “King Contrary Man” y “Love Removal Machine”.

Apeló a su repertorio clásico, no dando pausa ni respiro a los fans que veían pagada una deuda de 35 años. Siempre pasaba algo, jamás podrían arrimar a nuestro país. Hoy lo hicieron con el talento que distingue a unos tipos que eligieron el rock con sinónimo de vida. Gracias Ian.

Texto por © Beto Arán – Fotos por © Checho García Pardo / Recital.cl

The Cult

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