Dic 5, 2017

Steve Rothery desplegó su magia en Chile

Equipo Redacción

Son de esos artistas que ya son parte de la casa. Cercano a esa mayoría silenciosa que visualiza en Steve Rothery, al genio creativo que llevó a Marillion al umbral de un éxito que a tres décadas de su gestación, se mantiene latente en la memoria de sus fans. Un arquitecto de texturas sónicas, quien ofreció un repertorio dividido en dos segmentos: un set instrumental dedicado a su última placa en solitario “The Ghosts of Pripyat” y otro asociado a los éxitos de su legendaria banda. Y la fórmula, resultó.

Una impecable puesta en escena que contó con la participación de Dave Foster (guitarra), Leon Parr (batería), Yatim Halimi (bajo), Ricardo Romano (teclado) y Gabriel Agudo (voz). Músicos que que se cohesionaron de manera impecable con Rothery, logrando la química necesaria para encender a un público cautivado por el despliegue musical de un guitarrista sembrado de pergaminos y reconocimientos.

La apertura con “Morpheus”, daban la pauta de lo que sería una íntima velada. Un sonido estremecedor que luego se vería replicado con “Kendris” y “Old Man Of The Sea”. Temas  que a pesar de no ser del todo conocidas por el público, fueron recibidas con largas ovaciones tras el despliegue de virtuosismo alojado sobre el escenario.

Tras un breve receso, vino el turno de Marillion y el ingreso en las voces del argentino, Gabriel Agudo. Un cantante de reconocida trayectoria en junto a su agrupación, Bad Dreams, quien desplegó carisma y oficio sobre el escenario. Clásicos como “Fugazi” e “Incubus”, fueron marcando el ritmo de una presentación que nunca dejó de seducir a sus fans.

Para finalizar “Kayleigh”, “Lavender” y “Heart of Lothian”, redondearon una entrega musical que sobrepasó las expectativas cobijadas en la previa. Al menos, eso se pudimos recoger en leve sondeo al azar. Y es que se trata de esos shows que no necesitan de grandes artificios ni millonarias producciones, sino que una adecuada mesa de sonido y eficientes músicos para generar un acontecimiento único e irrepetible. Steve Rotery lo tiene más que claro y nosotros también.

Galería de Steve Rotery en Teatro Nescafé

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