Ago 7, 2017

Lila Downs en Teatro Municipal: Color, tequila y dolor

Equipo Fotografía

Escribir sobre Lila Downs, es referirse a lo ceremonial de una presentación en el Teatro Municipal: fácil, directo y escasamente controversial. Lindo escenario, grato ambiente y sonido perfecto para una erudita fanaticada. No hay margen para el error.

Humildemente, siento que necesario reafirmarlo, éste recinto ofrece un sobrado espacio de complicidad. Así lo entendió la banda, revisando la amplia gana de géneros que son parte de la historia ancestral de América Latina, provista de onda, prolijidad y una excelente labia a la hora de sustentar el discurso artístico.

Un recinto atiborrado de fanáticos, fue testigo de la apertura con Ana Tijoux. La creadora de “1977” desarrolló un rutina alejada de su clásico sello derivando hacia el concepto acústico, con homenaje incluido a Víctor Jara, generando la empatía con un público que celebró cada intervención de nuestra crédito nacional. Capa, nada más. Fueron 45 minutos, donde Chile subió a la tarima lo mejor de lo nuestro. Sólida banda de soporte y elegante performance. Claramente, al nivel de lo que exigen los actuales tiempos. Punto para Tijoux.

Luego y, con una puntualidad británica, Lila Downs, subió a validar los pergaminos que hacen de su puesta en escena un efecto atractivo, lúdico y natural. Factores que conjugados entre sí, dan por resultado el éxito del que hoy gozan. Es la tendencia, responden al mercado. Es lo que se escucha y se lleva. Así quedó demostrado con la obertura de “Mezcalito”, con una Ana Lila Downs Sánchez, que ilumina el escenario con su mágica presencia. Coqueta, sensual, rica voz, que más se le puede pedir.

Con el carisma que la enviste, sumergida en una banda que ejecutó cuerdas, percusiones y viento de forma magistral, sacaron adelante un recital donde sus seguidores fueron los grandes ganadores. Bailes, coreografías y un sobrio soporte audiovisual, fueron soporte de “La Iguana”, “Peligrosa y “Viene la Muerte”, entre otras. Canciones que afloran el carisma de una compositora que sabe emocionar a punta de tequila y mezcal. Esas frases que producen dolor en la cabeza y corazón. La vida no es color de rosa. Dicen por ahí…

Un show redondo, integral y sólido que demuestra el poder del sonido latinoamericano. Esa añejo sentimiento que embriaga e hipnotiza. El remate con “Zapata se Queda”, el infaltable “Gracias a la Vida” y “Cumbia del Mole”, cerraron la fría noche de domingo en medio de un Santiago silente y complaciente.

El viejo adoquín marcó el regreso a casa, donde la música en tu lengua fue el testigo de esas veladas que poco importan entre la masa y quedan por siempre archivadas en el corazón. No son titulares ni menos portadas de diario. Lo de hoy fue color, tequila y dolor, con talento y convicción. Así se construye el arte y generamos cultura, entendiendo este último punto como todo el quehacer humano. Lila Downs, engloba todo esos matices, cualidad que los hace únicos e irrepetibles.

Texto por © Beto Arán y Fotos por © Checho García Pardo / Recital.cl

Galería de Lila Downs en el Municipal de Santiago
Galería de Anita Tijoux en el Municipal de Santiago

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