Diciembre 18, 2017

El precio de ser ídolo Kpop: La muerte de Kim Jong-hyun

Equipo Redacción

El mundo del K-pop se ha visto impactado tras la dura noticia de la muerte del vocalista de la famosa banda Shinee, Kim Jong-hyun, quien a sus 27 años de edad fue encontrado inconsciente en un departamento en Seúl, la capital de Sur Corea.

Shinee es uno de los grupos de K-pop más famosos de Corea del Sur, debutaron en 2008 y visitaron Chile el 2014, como parte de su gira “SHINee World Tour III”.

La conmoción se ha producido tras saber que según las primeras informaciones entregadas por la policía, todo parece indicar que las razones de fallecimiento fueron un suicidio por intoxicación de monóxido de carbono, en el departamento que había sido arrendado por solo dos días.

La policía fue advertida por la hermana del artista quien recibió un alarmante y triste mensaje de despedida que decía “Ha sido muy difícil. Déjame ir. Dime que hice mi mayor esfuerzo. Este es mi último adiós.”

El Kpop se ha consagrado como un fenómeno musical a nivel mundial por sus canciones alegres, románticas, bailes perfectos, y especialmente por sus idol, pero ¿cuáles es el precio que deben pagar estos jóvenes por realizar sus sueños?.

Muchas veces Kim Jong-hyun colgó en sus redes sociales mensajes en apoyo a las minorías sexuales, él mismo se vio envuelto en “escándalos por su homosexualidad” tras estos gestos. Lo que lo llevó a ser fuertemente criticado por la prensa y sociedad coreana, hasta por sus mismas fanáticas que se veían decepcionadas por estas situaciones.

Cabe mencionar que Corea es un país en donde las leyes que apoyan a minorías son nulas, tanto que personas transgéneros han contraído matrimonio heterosexual que han sido anulados porque en su acta de nacimiento siguen con su nombre y género asignado al nacer.

También es un país muy preocupado por la imagen estética, y en el cuál el mayor triunfo de una persona es ser idol y poder debutar. Por lo que muchos niños pasan en audiciones desde temprana edad para que grandes empresas como SM Entertainment, YG Entertainment y JYP Entertainment, los conviertan en grandes celebridades de la música, además de actores y modelos.

Muchos son reclutados desde los 10 años o a los 7 como el caso del reconocido G-Dragon. Luego son entrenados para poder debutar y alcanzar la perfección en sus bailes y son preparados para controlar su voz, componer y producir. Además se les enseña a comportarse en entrevistas y frente a su público, ya que deben ser ejemplos intachables para sus fanáticas. Lo que produce que muchos tengan que renunciar a incluso tener parejas para no decepcionar a su público.

Muchas agrupaciones no alcanzan a debutar nunca, pero las que si lo hacen, deben someterse a agendas muy apretadas para promocionarse, además se ha dicho que solo llegan a dormir dos horas o el trayecto en el van viajando y están continuamente ensayando.

Ser una estrella del kpop es un trabajo duro, no solamente por todo el trabajo y los años que llevan luchando como para consagrarse, sino que también por todo lo que implica dentro de una sociedad como la de Corea del Sur, en que la belleza e imagen es uno de los grandes estándares que te lleva a una notoriedad y aceptación social. No son solamente chicos y chicas guapas que se suben al escenario a interpretar y a bailar una canción, son personas que han sacrificado sus vidas por esto y cada vez que alguien se muestra diferente al resto es criticado.

Hoy nos hemos vistos afectados por esta triste noticia que no es la primera y última que nos ha demostrado la poca empatía que hay detrás de todo el glamour de las bandas kpop, chicos que se ven obligados a ignorar lo que piensan, sienten y apoyan.

Por Andy González

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