Marzo 20, 2018

Así fue la pesadilla que vivieron las fans de Camila Cabello en Lollapalooza

Equipo Redacción

Camila Cabello Chile es una comunidad de fans que viene apoyando a la cantante de  origen cubano desde 2012 y que por supuesto estuvo presente en el show en Lollapalooza Chile, club que denuncia la grave situación que vivieron muchas seguidoras de la ex Fifth Harmony en el Acer Stage.

Teníamos algunos indicios, pero los relatos de las propias afectadas permitieron dimensionar el cuadro completo. Debido al arrastre de Camila Cabello dispusimos cobertura especial desde temprano en el escenario emplazado muy cerca de la Cúpula. Nuestro colaborador Andy González se apostó en el lugar desde temprano, al igual que muchas jóvenes seguidoras de Camila Cabello.

Hasta ahí todo bien, pero cuando llegaron quienes querían ver a Royal Blood fue cuando comenzaron los problemas.  El show que estaba inicialmente programado en el Itaú Stage fue trasladado al Acer en el marco de los ajustes horarios provocados por la demora de equipos desde Lollapalooza Argentina.

Fue así como llegó un imponente público masculino que quería presenciar en primera fila al dúo británico de garaje rock, y comenzaron las disputas y ridiculizaciones hacia fans de Camila Cabello, especialmente adolescentes. Testimonio de nuestro reportero y gráfico, Andy González acusa: “Llegué cuando recién se estaba armando el escenario para Royal Blood. Se escuchaban voces de niñas gritando Camila, Camila, Camila, y como en una competencia también las voces de hombres gritando Royal Blood, Royal Blood. Así estuvieron mucho rato hasta que empezó a tocar el dúo rockero donde en la primera canción se generó mosh y luego de eso empezaron a salir las niñas accidentadas. Salió una que no podía caminar. Tuvieron que llegar más paramédicos al lugar”, repasa nuestro colaborador.

Tras un post sobre los desmayos y lesiones -que fue rebotó incluso en Brasil- decidimos reforzar la cobertura y dejé de ver a Red Hot y fui  a reportear al box de atención cercano al escenario. Allí se nos indicó que durante la jornada habían efectuado 140 atenciones solo en esa carpa, “principalmente por desmayos, desvanecimientos, ahogos. Nada grave”.

Al consultar por un adulto sobre una camilla, que en esos momentos estaba siendo inmovilizado en una de sus piernas y que posteriormente fue sacado del Parque O’Higgins en ambulancia, se nos precisó que correspondía a un integrante de la producción que había tenido un problema en un tobillo y detrás del escenario. Nos quedamos unos 20 a 25 minutos en el sitio y nadie más fue derivado en ambulancia.

Foto: Recital.cl

Sin embargo vi que algunas chicas lloraban al interior del box, otras estaban sentadas en sillas tomando agua, y las que iban llegando, ayudadas por paramédicos y otras fans, eran ubicadas en camillas para tomarles la presión, proporcionarles agua, y darles algo de contención.

Por respeto a los pacientes no quisimos conversar porque a todas luces les costaba respirar, y otras estaban aún recuperando el aliento.

El personal de salud jamás nos comentó de agresiones, y pese a que recorrer el lugar durante el show de Camila Cabello tampoco las advertimos, ya sea porque el escenario Acer está rodeado de árboles –por tanto es más oscuro que otras zonas- o bien porque de acuerdo al relato de las chicas, el grueso de los fans de Royal Blood se fue unos 20 minutos después que inició la cantante Zara Larsson.

El cuadro de lo que realmente pasó se vino a completar ahora con los testimonios de quienes vivieron una pesadilla que no se merecían, y que de acuerdo a su acusación fue protagonizada por público masculino, muchos en estado de ebriedad, que les propinaron codazos, tirones de pelo, toqueteos, insultos además de lanzarles botellas de plástico.

 

 

Las agresiones a fans de otros artistas son totalmente condenables. Porque una cosa es el halo de superioridad –moral, casi- de ostentan tener varios seres infumables, pero otra es entrar en el terreno de los graves insultos y agresiones físicas.

Por otra parte es necesario que también se aborde en la discusión los toqueteos que se producen en muchos conciertos, de parte de depravados que se amparan en el anonimato de las aglomeraciones y donde quedan en tierra de nadie la responsabilidad de actuar frente a una denuncia in situ. En el caso de identificar al acosador, los guardias están preparados con el chip para reaccionar y retener a la persona para luego entregarla a Carabineros. ¿Habría que sumar a los shows cámaras de seguridad para registrar lo que ocurre en el público y así sancionar a los que no se saben comportar?. Da para mucho el tema, pero hay que abordarlo seriamente desde ya.

✍🏽 © Gonzalo Rodríguez Torres – 📸 © Checho García Pardo / Recital.cl